Décontracté
Este restaurante se destaca por su pastelería, su calidez y su espíritu solidario. Ideal para la hora del té. El contexto no podría ser más propicio. El Pasaje Suizo –también conocido como Pasaje del Correo–, en Recoleta, da el marco a Sirop Folie.
TEXTO VICKY GUAZZONE DI PASSALACQUA
FOTO UNDERLINE ESTUDIO / WWW.UNDERLINEE.COM
Liliana Numer, su dueña y chef ejecutiva, encontró en la magia de esa callecita con reminiscencias parisinas el lugar indicado para cumplir el sueño de la pastelería propia. “Encontrar este rincón escondido en la ciudad me dio el impulso que necesitaba para emprender el proyecto. Descubrí un local disponible en el pasaje y me animé”, relata.
Corría el año 2001 cuando Numer abrió las puertas de Sirop –a secas–, un restaurante que bien podría definirse como el hermano mayor (y más serio) de Sirop Folie. “Sirop empezó siendo una pastelería, pero pronto, a pedido del público, se convirtió en un restaurante más completo. Cinco años después, abrimos Sirop Folie con la intención de revivir los primeros tiempos de Sirop y de darle un espacio a nuestra faceta más moderna y descontracturada”, afirma la chef.
Sirop Folie ofrece un servicio completo de la mañana a la noche, pero se destaca por sus propuestas a la hora del té. La oferta es tan variada como exquisita. Los tés se sirven en adorables tazas chinas que acompañan con gracia el despliegue de color que brindan los macaroons, petit fours y mini cakes. Quienes busquen algo menos dulce encontrarán una buena opción en los finger sandwiches, los scons y las tostadas de pan de campo con manteca y mermeladas caseras. De todas maneras, el caballito de batalla de Numer es la torta Chocolatísima. “La hago desde el primer día y la gente no la deja de pedir”, se enorgullece.
Para beber, la carta ofrece unos simpáticos “fresquitos” que pueden pedirse con o sin ron y que incluyen ingredientes como ananá, lima, menta, limón o jengibre natural. Por estas épocas, además, el té helado y la limonada se eligen con frecuencia. Sirop Folie, además, ofrece la alternativa de encargos telefónicos de tortas y pasteles para llevar.
La pastelería mantiene la impronta europea del pasaje donde está ubicada. “Buscamos que fuera un espacio fresco y que no perdiera el toque íntimo”, dice Numer. “Quisimos hacer cierta mélange sin caer en lo kitsch”. La decoración del local es en tonos pastel y las paredes revestidas con tablas le dan una buena pincelada de calidez al ambiente, que se ilumina con un par de arañas. En una pizarra pueden leerse los platos especiales de cada día.
Esta pastelería también funciona como centro de operaciones de un emprendimiento solidario. Desde hace un par de meses, algunas personas se juntan allí una vez por semana y cocinan para gente en situación de calle. “Fue idea de Agustina, una de mis hijas”, cuenta Numer. Al parecer, Agustina se juntaba a comer con sus amigos y se daba cuenta de que siempre sobraba comida. Entonces, se le ocurrió salir a repartirla entre personas sin techo. Actualmente, cerca de cinco voluntarios se dan cita cada lunes en la cocina de Sirop Folie. Aunque en un principio su intención era no seguir un circuito determinado, al poco tiempo se dieron cuenta de que en ciertos puntos de la ciudad las necesidades son mayores. “Además”, agrega la dueña de esta pastelería, “sabemos que hay gente que nos está esperando. ¿Cómo la vamos a decepcionar?”.
Cantidad de cubiertos: 38.
Especialidad: Cocina porteña y pastelería.
Dirección: Vicente López 1661, local 12.
Teléfono: 4813-5900.
Horario: De martes a domingos todo el día, a partir de las 11. Lunes de 11 a 15.

