Arquitectura global
Fundada en 2000 por John Hitchcox y Philippe Starck, esta firma se dedica a desarrollar proyectos inmobiliarios enfocados en el diseño. Hoy trabajan en más de 30 emprendimientos a lo ancho del mundo, incluyendo un exclusivo complejo en Nordelta. Hitchcox cuenta cuáles son las bases y los objetivos de Yoo.
TEXTO JUAN MARÍA FERNANDEZ
FOTOS GENTILEZA YOO
“Un hogar debería ser abierto, interesante, inspirador, cálido, amigable y cómodo, un espacio en el que uno pueda vivir y trabajar. Eso es lo que la mayoría de nosotros queremos y lo que intentamos lograr”, asegura el inglés John Hitchcox en la introducción de Interiors. El libro presenta el trabajo que la firma Yoo viene realizando desde el año 2000. La empresa, fundada por Hitchcox y el reconocido diseñador francés Philippe Starck se dedica al desarrollo de proyectos inmobiliarios enfocados en el diseño.
El emprendimiento fue exitoso desde el inicio. En los ‘90, Hitchcox se había destacado en Londres como uno de los grandes desarrolladores inmobiliarios de la era de los lofts. Starck, por su parte, llevaba años elaborando todo tipo de objetos y ya se contaba entre los más prestigiosos diseñadores del mundo. Pronto, Yoo se asoció con los principales desarrolladores inmobiliarios a nivel internacional.
La empresa ha construido decenas de edificios, hoteles y complejos en las ciudades más importantes del mundo. El principal valor agregado de la compañía es el cuidado diseño exterior e interior de las construcciones. Para diferenciarse de otras firmas, Hitchcox se unió a diseñadores de primera línea, como Starck, Jade Jagger y Marcel Wanders.
El equipo de Yoo desarrolló cuatro tipos de ambientaciones que se pueden aplicar en los interiores de cualquiera de sus edificios. Así, de acuerdo con los gustos personales, los compradores pueden elegir accesorios y terminaciones de los estilos “Cultura”, “Naturaleza”, “Clásico” y “Minimalista”. Según Hitchcox, el objetivo no es estandarizar los gustos de la gente, sino ofrecer una plataforma para que cada persona descubra su propio estilo mezclando y combinando toda clase de elementos.
En la actualidad, Yoo está desarrollando cerca de 35 proyectos en 30 países. “Habíamos llegado a tener 60 emprendimientos en simultáneo, pero, a raíz de la crisis financiera que se vivió en los últimos años, el volumen de trabajo cayó”, comenta Hitchcox. “Sin embargo, la situación está mejorando”.
Antes de fundar Yoo, creaste la Manhattan Loft Corporation. ¿Cómo se relacionan los dos proyectos?
Fundamos la Manhattan Loft Corporation luego de la recesión de 1989 y 1990. Fue una época difícil en Londres. Muchos edificios y depósitos quedaron desocupados. Poco a poco, empezamos a restaurar esos espacios para construir lofts. Fue un emprendimiento muy divertido. Levantábamos cuatro paredes, poníamos una puerta y ayudábamos a la gente a construir su hogar en nuestros edificios. De algún modo, la Manhattan Loft Corporation me llevó de modo natural a fundar Yoo.
¿Por qué?
A los clientes de la Manhattan Loft Corporation les gustaba el diseño, pero muchos no lo aplicaban en sus casas. Entonces, me puse a pensar que tal vez debíamos involucrarnos de otra manera en lo que sucedía dentro de los departamentos y ayudar a la gente en la decoración de los interiores. Convoqué a Philippe Starck, uno de los diseñadores más prolíficos del mundo, le propuse que nos asociáramos y nació Yoo.
¿Manhattan Loft Corporation también era una empresa enfocada en el diseño?
Sí, pero nos ocupábamos más que nada del diseño exterior. En mi familia hay muchos arquitectos, así que ése es mi mundo. Como no soy bueno para amueblar un ambiente ni para lograr que el interior de una casa sea más cálido, necesitaba que alguien me ayudara. Mi razonamiento fue muy simple: quizá haya gente en la misma situación que yo y también necesita ayuda. Uno no aprende a decorar su casa en la escuela, aunque cuidar el espacio donde uno vive tal vez sea una de las cosas más importantes en la vida.
¿Por qué decidiste asociarte con Philippe Starck?
Quería asociarme con alguien que estuviera haciendo algo novedoso. Además, sus clientes y los nuestros eran los mismos. Una vez, fui al hotel Delano, en Miami, que diseñó Philippe, y noté que ahí se hospedaban mis clientes. Nos unía un vínculo obvio. Los dos éramos jóvenes emprendedores y manejábamos un estilo similar y él se especializaba en diseño de interiores, que era lo que yo buscaba.
¿Cómo seleccionaste a los otros diseñadores y arquitectos que trabajan en Yoo?
Tengo un método muy científico: los elijo al azar [risas]. La primera diseñadora que se sumó al equipo fue Jade Jagger, que es amiga mía. Una vez, mientras esperábamos a otros amigos para cenar, empezamos a hablar de diseño y se me ocurrió que podíamos trabajar juntos. Le ofrecí que se hiciera cargo de un proyecto y así empezamos. Hasta ahora ha concretado diez proyectos y está muy contenta. Hace poco contratamos a Marcel Wanders, un talentoso arquitecto holandés. Hay muchos desarrolladores inmobiliarios en el mundo que se interesan por el trabajo y el estilo de cada uno de nuestros diseñadores.
Cada uno cubre una necesidad diferente.
Exacto. No todos aman el estilo Philippe Starck. La diseñadora Kelly Hoppen, por ejemplo, tiene un estilo mucho más calido y neutral que él.
¿Cómo surgió la idea de proponer cuatro estilos de decoración para los departamentos?
Queremos sumar contenido a nuestras construcciones. La idea de desarrollar cuatro estilos diferentes tiene como objetivo cubrir un espectro muy amplio de gustos. Creemos que todos, de alguna manera, pueden identificarse con uno de los cuatro estilos. Eso nos permite comenzar el trabajo sobre una base concreta. Por otro lado, ofrecemos un punto de partida para que la gente empiece a darle forma a su propio estilo.
¿Creés que en los últimos años las personas están otorgándole más importancia al diseño?
No estoy seguro de que el gusto por el diseño haya crecido o haya cambiado en los últimos siglos, pero el diseño atravesó distintas etapas. En la actualidad, en Occidente, los objetos sobrediseñados y el “bling design” están un poco pasados de moda. Hoy, la gente busca elementos que ofrezcan calidez, confort, lujo y seguridad. Por otro lado, cuando uno compra un departamento, no piensa en lo que está de moda. No es lo mismo que comprar unos pantalones.
¿Cómo definirías a los clientes de Yoo?
En general, los desarrolladores inmobiliarios que nos contratan se muestran muy interesados en el diseño. Para algunos, es un modo de diferenciarse de los competidores. Quienes eligen nuestros edificios para vivir suelen ser empresarios, emprendedores, creativos. No es fácil reconocer a las personas, pero sin duda pertenecen a una comunidad particular.
EL CASO ARGENTINO
En abril de este año, John Hitchcox y Philippe Starck estuvieron en Buenos Aires para presentar el emprendimiento que Yoo lleva a cabo en Nordelta, un barrio cerrado de la zona norte del Gran Buenos Aires. Yoo Nordelta es un complejo de seis edificios desarrollados por el arquitecto uruguayo Carlos Ott, con diseño de interiores a cargo de Starck. El complejo, ubicado junto a un lago y un campo de golf, contará con piscinas, vestuarios, servicios opcionales de housekeeping, microcine, biblioteca y “musiteca”, entre otras comodidades.
¿Qué tiene de particular el Yoo Nordelta?
Es un proyecto fantástico. Se trata de un lugar seguro, con muchos espacios al aire libre. Hay áreas comunes, pero también se puede tener privacidad. No es un proyecto típico: no son casas de fin de semana, pero tampoco es el clásico edificio de departamentos. Está en el medio, se trata de un espacio novedoso.
¿Cuál es tu opinión sobre los barrios cerrados?
Me gustaría que no existieran, pero, por cómo evolucionó la sociedad, están ahí. Leo los diarios y entiendo a la gente que elige ese modo de vida. No obstante, la idea del barrio cerrado es un poco elitista y me incomoda. Yo siempre pierdo mis llaves, me olvido de cerrar el auto… Confío en la humanidad. El 2 % de la población del mundo puede estar dispuesto a robar y el 3 % puede ser oportunista, pero el resto de las personas son honestas. Lo olvidamos porque estamos educados para sentir miedo. Todos dicen que el mundo actual es más peligroso que el de hace algunas décadas, pero tal vez sintamos eso porque tenemos más información. Cada 15 minutos, CNN ofrece una nueva historia de miedo y muerte. Muchos dicen que Argentina es un lugar muy peligroso, pero he andado mucho por la ciudad y no me pasó nada aunque, por mi aspecto, debo ser una presa atractiva.
¿Qué tipo de investigaciones realizan antes de iniciar el trabajo en un país que no conocen?
Antes que nada, enviamos a nuestros diseñadores para ver qué tipo de desarrollos se están realizando en el país y conocer los gustos de la gente. Argentina, por ejemplo, tiene un estilo distinto al de Hong Kong o Estados Unidos. Nuestro propósito es descubrir las diferencias fundamentales en el estilo de cada lugar.
¿Habías venido antes a Buenos Aires?
Sí. Estuve por primera vez hace diez años. Siempre intento conseguir una bicicleta para recorrer las ciudades. Es la mejor manera de conocer un lugar porque disfruto el ejercicio y tengo la posibilidad de ver todo lo que pasa alrededor. En Buenos Aires, hay muchas cosas interesantes cerca del centro, como La Boca o Puerto Madero, y eso es muy cómodo. Me parece una ciudad hermosa. Definitivamente, es la más europea, elegante y sofisticada de Sudamérica.
¿Cómo definirías el estilo argentino?
Los argentinos son muy clásicos, rectos. Son muy conscientes de su cuerpo. Sin duda, el estilo clásico desarrollado por Yoo es el que mejor se adapta al país.
¿Cuál es el proyecto más interesante que ha desarrollado la empresa?
Todos nuestros emprendimientos tienen algo interesante. Contamos con proyectos de muy diversos niveles y eso nos permite hacer todo tipo de cosas. En lo personal, uno de los desarrollos que más me gustan es The Lakes, en Inglaterra. Se trata de un grupo de casas de fin de semana. Con este trabajo, hoy estamos en Buenos Aires, mañana en Punta del Este y la semana que viene en Singapur. Siempre la pasamos bien. Soy muy afortunado por no estar trabajando en la industria petrolera, encerrado en una base en Siberia.
¿Cómo creés que evolucionarán los edificios en los próximos años?
Sin duda, en el futuro va a haber más edificios “verdes”. Es fantástico que la sociedad se preocupe por la ecología y por el uso de energías renovables. Eso va a jugar un rol importante en el diseño y la arquitectura. Lo mismo va a suceder con el avance de la tecnología y la manera de comunicarnos. Es algo que ya se puede ver con el wi fi, por ejemplo. Pronto los iPhones se podrán conectar a los equipos de música sin un cable. De todos modos, me parece que no son cambios medulares. El gran cambio se puede dar en el modo de organización de las ciudades porque la población va a seguir creciendo.
¿Qué tienen en común los proyectos de Yoo?
El compromiso con el diseño. Queremos que la gente que vive en nuestros edificios cree comunidades. Siempre incluimos muchas áreas comunes para incentivar el contacto entre los vecinos. Nuestra idea es que la gente entienda que el edificio es como una aldea. Eso nos diferencia de los demás.

