Construyendo cultura
El Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA) se está asentando como uno de los referentes culturales más importantes de la ciudad, tanto con propuestas y espacios propios como en colaboración con otros centros locales. Ricardo Ramón Jarné, su Director, nos cuenta su filosofía.
TEXTO MARTIN SANTORO
¿Cómo ve al panorama cultural de Buenos Aires y a sus espacios de expresión? ¿Qué rol cumple CCEBA en este contexto?
Buenos Aires es una ciudad con una vida cultural muy intensa Es impresionante la cantidad de espacios que existen para todo tipo de actividades culturales, desde los públicos y privados para los grandes espectáculos, como los más pequeños e independientes. Los fines de semana me estreso porque hay tantas posibilidades que me siento como un niño delante del escaparate de una tienda de caramelos. En este contexto, el CCEBA va a ser un espacio abierto a las tendencias más radicales de las distintas disciplinas y trabajará tanto con las manifestaciones más sencillas como con las que implican la participación de la más alta tecnología. En ese sentido nuestro laboratorio MediaLab es modélico. Calidad, riesgo y compromiso van a ser nuestras máximas. Va a ser un espacio de producción y, sobre todo, democrático. Yo siempre digo que el éxito de un centro cultural es cuando la gente lo hace suyo, cuando se siente cómoda hasta en el baño. También es importante que nuestros centros fomenten el diálogo iberoamericano. Muchas veces sabemos perfectamente lo que pasa en Nueva York pero desconocemos que ocurre en Asunción.
¿Qué diferencias y similitudes encuentra entre la actividad cultural que hay en Buenos Aires en relación a la que hay en otras ciudades, como por ejemplo Lima, donde ha trabajado en este mismo ámbito?
Son ciudades muy diferentes, incluso opuestas en muchos casos. Buenos Aires tiene una infraestructura cultural mucho mayor y una actividad más consolidada. Desde hace bastante tiempo se ha dado una importancia a la cultura que en otros países no se ha producido hasta ahora; la larga tradición porteña se siente hoy. Lima y otras ciudades de Latinoamérica han decidido no quedarse atrás y están creciendo mucho en los últimos años, tanto en oferta cultural como en el público que se interesa en este tipo de propuestas. En lugares como ese, Asunción en Paraguay o Santiago de Chile, es muy importante la tarea que se lleva adelante desde la Red de Centros Culturales de España para multiplicar la oferta y consolidar un público para la cultura.
¿Hay un lineamiento que se sigue entre todos los Centros Culturales de España o cada uno es autónomo en ese sentido?
Toda la Red de Centros Culturales de España en Iberoamérica depende de un mismo organismo, que es la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo). La AECID desarrolla los lineamientos de trabajo para toda la Red, lo que nosotros conocemos como el Plan Director. Este plan no define la programación de cada centro, que claramente está adecuada a su realidad local, pero sí marca líneas de trabajo. Así es que todos, tal como nosotros lo estamos haciendo este año, trabajan con actividades y propuestas culturales que abordan las temáticas de diversidad cultural, sustentabilidad medioambiental, lucha contra la pobreza, equidad de género y derechos humanos. Siempre bajo una premisa que rige para todas las actividades de la Red: calidad y gratuidad.
¿Qué criterios utilizan a la hora de presentar eventos, actividades y exposiciones?
No hay un criterio único. Tenemos una línea de trabajo determinada para las artes visuales, otra para los ciclos de charlas, los encuentros literarios, las conferencias o la gestión cultural. Tenemos un gran interés en los procesos de capacitación para artistas y agentes culturales en nuevas tecnologías. Por eso implementamos nuestro MediaLab y tenemos también mucha actividad destinada al desarrollo de la literatura y la poesía Iberoamericana. De cada una de esas líneas de trabajo van saliendo propuestas de programación para nuestras sedes (Florida 943, Paraná 1159 y Balcarce 1150).
¿Cómo es trabajar a la par de otros centros culturales como el MALBA, C.C.Recoleta, Palais de Glace, etc?
Cada uno de los centros tienes sus características, sus dimensiones y sus objetivos. Nosotros buscamos articularnos para realizar eventos, festivales, exposiciones en conjunto. Esos puentes en la cultura siempre son virtuosos. Tanto es así que una gran parte de la programación del CCEBA se realiza en otros espacios y, en la mayoría de los casos, esto tiene resultados positivos. Sólo por mencionar actividades de este año, ya hicimos la exposición Mover la Roca en el C.C. Recoleta, Huésped y Arte Pop del IVAM en el MNBA, Laberinto de Miradas y Post it City en el Espacio Casa de la Cultura -que es un sitio increíble- y estamos realizando la gran exposición de arte y diseño joven Efervescente en el Palais de Glace. Ahora estamos trabajando con el Festival de Música Contemporánea de Buenos Aires, para presentar la gran opera Aura de Sánchez Verdú sobre la novela de Carlos Fuentes y esta en cartel en el San Martín la gran versión de Calixto Bieito de la Vida es Sueño de Calderón, entre otras.
Buenos Aires tiene un ritmo febril, acelerado, con muchísimas actividades culturales a toda hora y una oferta que se multiplica. ¿Cómo vive eso a la hora de planificar el cronograma del CCEBA?
Es un gran desafío programar un centro cultural con esta oferta de actividades. Todo el tiempo estamos pensando en ofrecer cosas atractivas, generando nuevos mecanismos de difusión para que el público se entere e interese por nuestras propuestas y se acerque al CCEBA. Cualquier gestor cultural y yo como director de un espacio cultural siempre quiere ver sus actividades repletas de público, eso a veces se consigue más fácil y en otras ocasiones demanda un trabajo extra.
¿Siente que hay un público ávido de estar en contacto con la cultura o van generándolo ustedes a través de propuestas distintas?
Evidentemente, Buenos Aires tiene una gran cantidad de público que elige estar en contacto con la cultura y el espectáculo. La creación de nuevas audiencias es uno de nuestros intereses, especialmente el público que no usa, por desconocimiento o desconfianza, las infraestructuras culturales. Nuestro carácter social y de cooperación cultural nos acerca a nuevas realidades.
¿Considera que el público general tiene un rol pasivo respecto a la cultura o que, por el contrario, está ávido de buscar cosas nuevas todo el tiempo?
Las propuestas tradicionales, que ya fueron probadas, tienen su público asegurado. Nosotros preferimos trabajar en propuestas novedosas y, aunque podamos correr ciertos riesgos, llegar a ese público que vive la cultura activamente y que se involucra como espectador en los debates, en la crítica y en el aprendizaje.
¿Qué rol cumple Internet y la web 2.0 en este contexto?
Desde la perspectiva de la comunicación, estableció para nuestros espacios nuevas formas de ir en búsqueda de ese público nuevo, de manera eficaz y económica. El CCEBA está teniendo una política muy activa de incorporación de estas nuevas herramientas: tenemos nuestra página en Facebook, un usuario de Twitter, canales en YouTube y Vimeo. Además, desde el año pasado transmitimos todas nuestras actividades a través de Internet. Esto les permite a personas de sitios físicamente alejados escuchar una conferencia, un concierto o una lectura de poesía. Además, hace muy pocos días relanzamos el sitio web www.cceba.org.ar, pensado para vincular todas estas plataformas.
¿Qué planes a futuro tiene el CCEBA?
Principalmente, nuestro foco está puesto en el desarrollo de actividades en la nueva sede que tenemos en San Telmo (Balcarce 1150), integrarnos en el barrio, dar respuesta a muchas necesidades que nos han planteado y entrar en el circuito internacional a través de nuestra Red de Centros y de otros afines, como Casa Encendida y Matadero de Madrid, CCCB de Barcelona, etc. Es un espacio maravilloso que reciclaremos para uso cultural y en el que ya estamos realizando intervenciones y exposiciones para que los vecinos y visitantes empiecen a acostumbrarse a las sorpresas del CCEBA.

