We will rock you
La marca de Sol y Esteban no piensa en agrandarse: tienen un pequeño local en Ayacucho y Peña, y con eso están más que contentos. “Queremos que la gente siga viniendo a nuestra tiendita porque les gusta la ropa que hacemos”, afirman a dúo.
TEXTO ANA MARÍA HANSSEN
FOTOS JULIA GUTIÉRREZ
Hace seis años, Esteban Kenny dejó su exitosa carrera en el mundo de los negocios y se dedicó de lleno al diseño de indumentaria, su pasión de siempre. Tuvo el coraje de dejar todo a un lado y se la jugó por su sueño. En Nueva York, donde estudiaba Publicidad, había trabajado un corto período haciendo “styling” en la revista W. Cuando volvió a Buenos Aires, replanteó su vida: renunció a su trabajo como gerente de marketing en una empresa “punto com” y se propuso crear una línea de remeras.
Cuando tenía 15 años, Sol Boschi estaba decidida a estudiar Diseño de Indumentaria. Tal es así que le mandó una carta a su diseñador preferido, Christian Lacroix, quien no sólo le respondió recomendándole las mejores escuelas de París sino que se ofreció a ayudarla en todo. Sin embargo, por las vueltas de la vida, Sol se quedó en Buenos Aires y estudió Cine. Cuando se recibió, hizo las valijas y se fue a Londres, donde estudió parte de la carrera de moda en el London Centre for Fashion Studies, hizo una pasantía en Marks & Spencer y descubrió que la vida real del mundo de las pasarelas se parece demasiado a la película El diablo se viste de moda. Aunque Londres le resultó una ciudad fascinante, volvió porque extrañaba Buenos Aires.
Una noche, a Esteban le hablaron de Sol. Un amigo le dijo que se la iba a presentar porque compartían los mismos intereses. Se conocieron y tres semanas más tarde ya vivían juntos. Hoy tienen un hijo de un año y medio, Liam, y siguen educando a Vincentt, la marca de ropa que ya cumplió 5 años.
¿Cuál es la filosofía que sostiene a Vincentt?
ESTEBAN: Para nosotros, lo más importante son los usuarios. Por eso, el slogan de la marca reza “You Will Rock”.
SOL: Hacemos ropa muy “usable”, que se pueda mezclar con prendas de otras marcas. Hoy la gente dice “esa persona se viste con tal marca” y, para nosotros, lo ideal es que la ropa resalte las virtudes del que la usa. Para decirlo de algún modo, yo quiero verte a vos en Vincentt y no a Vincentt en vos.
¿Cuál es el perfil de sus clientes?
SOL: Cuando iniciamos el proyecto, nos hicimos esa pregunta y dibujamos el perfil de la chica y el chico Vincentt.
¿Cómo eran?
ESTEBAN: La chica Vincentt que imaginamos era morocha, fumaba Marlboro, no tenía novio –pero los chicos le dejaban cuatro mensajes por día–, vivía sola, con su gato, y tenía un corte de pelo a la moda de Londres. No ganaba tanto dinero como para ser considerada millonaria, pero con lo que tenía le alcanzaba para comprar prendas únicas. El chico Vincentt tenía una Vespa, vestía de manera muy personal –sin ser demasiado vanguardista–, escuchaba música inglesa y era un fanático de la lectura.
SOL: Bueno, eran como nosotros. Al fin y al cabo, uno diseña algo que se pondría o la prenda que desearía tener.
¿Los clientes reales de Vincentt coinciden con esos perfiles?
SOL: En parte sí y, en parte, no. Creo que coinciden con lo que la chica o el chico que viene a Vincentt sueña con ser.
¿Qué pasa con la gente a la que le gusta la ropa con estilo, pero que no puede acceder a ella por razones económicas?
SOL: Yo no me olvido de las chicas que vienen al local con las monedas contadas a comprar una campera o un vestido. Si fuera por mí, se los regalaría. Nosotros hacemos ropa económicamente accesible.
ESTEBAN: Queremos que sea accesible y que quien la luzca se sienta bien.
¿Desean que el que se viste en Vincentt “rockee”, como reza el slogan?
SOL: Claro. Lo mejor es que la persona que usa la marca se sienta “poderosa” o cómoda porque, a la larga, la ropa te da la libertad de expresarte. Además, es un reflejo de tu interior, de cómo te sentís.
¿Cómo ven a Vincentt en el mercado argentino?
SOL: Contamos con un solo local y así nos vamos a mantener por mucho tiempo. No tenemos la filosofía de las grandes marcas, aunque reconocemos que están haciendo cosas respetables y que se están saliendo de un estilo “argentinizado”, que casi no se arriesga, es masivo y muy homogéneo. De a poco eso está cambiando.
¿Consideran que Vincentt es una marca arriesgada?
SOL: Yo creo que sí. Somos honestos con nuestros diseños y nos jugamos por lo que nos gusta. Igual, Argentina evolucionó mucho en ese sentido. Es decir, hoy hay más espacio para la autenticidad.
¿Cuáles son las claves para esta temporada?
SOL: Habrá chalecos clásicos, pero modernos, que podrán combinarse de mil maneras. Nuestra colección tendrá un estilo similar al de los suburbios británicos.
ESTEBAN: Los colores más destacados serán el violeta y el negro.
¿Qué planes tienen para el futuro?
SOL y ESTEBAN: La idea es que la gente siga viniendo a nuestra tiendita porque les gusta la ropa que hacemos.
MAS INFORMACION
¿Cómo trabajan el tema de las tendencias?
SOL: No solemos respetar las tendencias. Si tenemos ganas de diseñar un piloto o un saco, lo hacemos.
ESTEBAN: Aun así, investigamos mucho y consumimos de todo: blogs, revistas, libros, cine…

