La ciudad de la furia
Desde hace más de una década, este grupo viene renovando la escena del tango con su nueva vieja música. Este año editaron el disco Bombay Bs. As., que invita a recorrer una ciudad actual con canciones propias.
TEXTO SOLANGE LEVINTON
FOTO PABLO MEKLER
El grupo 34 Puñaladas se formó hace 11 años. Con la certeza de que el tango puede ser mucho más que un interruptor que enciende nostalgias, sus integrantes han grabado cuatro discos. Empezaron recorriendo el underground y, poco a poco, fueron ganándose un lugar en la escena.
Después de varios cambios en su formación, hoy integran el grupo Alejandro Guyot (voz), Lucas Ferrara (guitarrón), Augusto Macri, Edgardo González y Juan Lorenzo (guitarras). Mal que les pese, representan uno de los bastiones de lo que muchos definen como “tango joven”. Edgardo González dice: “Aníbal Troilo era mucho más joven que nosotros cuando formó su orquesta. Entonces, nos parece ridículo que nos incluyan en esa categoría. De cualquier modo, es positivo que haya surgido una generación de músicos que disociara al tango de lo viejo”.
Para explicar por qué eligieron el tango como medio de expresión, los cinco músicos se paran en la vereda opuesta al rock, que se les presenta como una manifestación artística devaluada. “A mediados de los ‘90, era más rebelde hacer tango que rock, un género que estaba estancado”, apunta González. Guyot añade: “En este momento, el rock está totalmente cooptado por el mainstream y ha perdido su aspecto más contestatario, con lo cual vale preguntarse por qué no tocar tango. Por otro lado, para quien vive en Buenos Aires, ignorar el tango es negar un aspecto cultural y hasta filosófico importantísimo de la ciudad”.
La banda empezó interpretando un repertorio de tangos que durante mucho tiempo se habían prohibido, canciones malditas que hablaban de una ciudad non sancta, plagada de historias de prostitución, droga y violencia. Los discos Tangos carcelarios (2002), Slang (2005) y Argot (2006) conforman una trilogía que representa un viaje a esa Buenos Aires de la mala vida, cruenta y a la vez romántica. Luego, los músicos realizaron un trabajo que les permitió salir a escena con un álbum integrado en su totalidad por temas propios: Bombay Bs. As. (2009).
“En nuestro último disco nos propusimos recorrer la ciudad casi cien años después de que se compusieran los tangos ‘carcelarios’ que tocábamos al comienzo. Quisimos ver qué elementos de aquella Buenos Aires quedaban en pie”, explica Guyot. Acaso por eso, el álbum ofrece una expedición nocturna a una ciudad actual, pero imaginaria: Bombay Buenos Aires. “Quizá nuestro propósito era establecer una relación con lugares del mundo que tradicionalmente no se asocian a Buenos Aires”, arriesga Macri. “París, por ejemplo, es parte de cierto imaginario tanguero. En Bombay seguramente haya pocos tangueros, pero, ¿se supone que en París hay muchos?”, concluye el guitarrista.

