La hija pródiga
Después de participar en varios programas de televisión, la joven actriz apuesta al teatro y trabaja en Todos eran mis hijos, una obra de Arthur Miller dirigida por Claudio Tolcachir.
TEXTO NOELIA FUKSBRAUNER
FOTO GABRIEL MACHADO
Vanesa González tenía 15 años cuando empezó a estudiar teatro en la escuela de Lito Cruz. Desde entonces, la actriz no paró de crecer en su profesión. Tanto es así que ahora, ocho años después, la alumna y su maestro comparten cartel en Todos eran mis hijos, la obra de Arthur Miller que se estrenó en mayo en el Teatro Apolo.
González llegó al público masivo por su participación en programas de TV como Media falta, Son de Fierro, Socias o Mujeres asesinas. Al mismo tiempo, se destacó en las obras de teatro El burdel de París, El diario de Anna Frank (con un protagónico que le valió un premio Clarín) y Agosto: Condado Osage. En esta pieza, reemplazó por tres meses a Julieta Zylberberg y compartió escenario con Mercedes Morán y Norma Aleandro. “Hacer un reemplazo es muy especial”, comenta. “Antes de que me convocaran, había visto Agosto unas diez veces, así que sabía bien de qué se trataba. En las primeras funciones, mi personaje estaba mezclado con lo que había hecho Julieta, pero después evolucionó y pude apropiarme del papel”.
Tras aquella experiencia, Claudio Tolcachir, el director de Agosto, la convocó para Todos eran mis hijos, obra en la que también participan Lito Cruz, Ana María Picchio, Federico D’Elía y Esteban Meloni. González ya había compartido otros proyectos con algunos de esos actores, lo que, dice, facilita mucho el trabajo. “Tenemos un trato muy cercano”, asegura.
Todos eran mis hijos se estrenó originalmente en Nueva York, en 1947. Cuenta la historia de una próspera familia estadounidense en los años de la posguerra. Joe Kellner (Cruz) es un empresario muy respetado que se dedica a la fabricación de repuestos para aviones. Su mujer, Kate (Picchio), espera desde hace años el regreso de su hijo Larry, que fue a la guerra como piloto. El cuadro se completa con Chris (Meloni), el otro hijo de la pareja, y con los hijos de un ex socio de Kellner, George y Anne Deever (D’Elía y González). La llegada de estos hermanos hará que se devele un secreto que amenaza con derrumbar a la familia.
“Es una obra muy linda y muy fuerte. Por un lado, genera una gran sensibilidad porque habla de los valores humanos, de la familia y de la esencia del hombre. Por otro lado, refleja una situación que siempre se ha dado en la sociedad”, afirma González. “Lo maravilloso de la obra es que te modifica. Hace pensar a los actores y al público”.
González cuenta que próximamente va a participar en un ciclo de unitarios producido por Underground, que mostrará distintos hechos de la historia a propósito del Bicentenario de la Revolución de Mayo. La joven actriz se pondrá en la piel de la enfermera que cuidó a Eva Perón durante su último año de vida.

