Menos es más
A mediados de los ‘90, Oscar “Roho” Fernández creó una marca con la que logró conjugar a la perfección el rock y la moda. Por su peluquería pasaron las cabezas de Babasónicos, Los Brujos, Illya Kuryaki, Miranda!, entre muchas bandas para las que la imagen tenía gran significación. Recorrió Latinoamérica junto a Soda Stereo, durante la gira Me verás volver, en calidad de asesor estético.
TEXTO HERNÁN SISELES
FOTO CATALINA BATOLOMÉ
A pesar de que cuenta con semejantes credenciales, Roho –que este año abrió un nuevo local en Palermo– ya no se siente el peluquero del rock. Agradece que su clientela esté nutrida de estrellas y reconoce la influencia de artistas como David Bowie, los Sex Pistols o Queen, pero sus ambiciones se orientan hoy directamente al terreno de la moda.
¿La música sigue siendo una fuente de inspiración?
La música me conecta con el placer. Es lo que me da energía para sumergirme en el mundo de la moda. Sin embargo, a mí me han conmovido no sólo figuras del rock sino también diseñadores, modelos y otros personajes. Encuentro estímulos en cualquier lado, en las revistas de moda europeas o en la tribuna de un partido de fútbol.
¿Roho puede ser una peluquería de barrio aunque tenga sucursales y clientes famosos?
Que haya estrellas de rock o personajes famosos entre nuestros clientes no implica que Roho pierda su swing de peluquería de barrio. Tenemos los pies bien sobre la tierra y tratamos a todos por igual.
¿Cuál es hoy el peinado de moda?
Las corrientes de la moda no son tan claras como antes. Hay una pluralidad de sentidos y de gustos que no va hacia un único lugar. Cuando abrimos nuestra primera peluquería, seguíamos un orden. Estábamos a mediados de los ‘90 y todo parecía confuso, la moda era bastante desprolija en esa época. Nosotros rescatamos el estilo glam de los ‘70 y lo plasmamos en la imagen de Babasónicos. Nos tildaron de payasos, de extravagantes, pero mantuvimos nuestro concepto. Si me preguntás qué está de moda hoy en día, te diría que se usa lo que está a mano y queda bien.
¿Los integrantes del equipo de Roho comparten los mismos criterios a la hora de cortar?
Tenemos reuniones de arte todos los meses. Ahí decidimos hacia dónde queremos llevar el proyecto. El criterio que rige nuestro trabajo es la elegancia. Hoy, los varones deben verse muy masculinos, finos y sofisticados con pelo corto. Buscamos esa misma simplicidad para las mujeres. No nos interesa usar artilugios de sofisticación que llamen la atención. Cuanto más fino y elegante sea el corte de pelo, mejor. Además, debe estar en línea con el vestuario.
¿Se acabaron los peinados “locos” que te caracterizaban?
Sí. No es momento de usar peinados locos. De todos modos, la gente sabe que en Roho siempre puede encontrar algo actual. Somos insoportables seguidores de lo actual. Es lo que nos divierte. Hay cortes que para nosotros están prohibidos, como los reflejos en los hombres o el pelo rebajado en las mujeres. Sabemos que, si algo no es actual, se va a ver ordinario. Lo convencional se lo dejamos a los que no quieren trabajar, a los que no quieren buscar.

