Tango Feroz
Revolucionaron el universo del tango con una propuesta desfachatada. Tocaron en las calles de San Telmo, tienen su propio boliche, se manejan como una cooperativa y su estética rompe con muchas convenciones.
Según dicen, su objetivo es mostrar, por medio del tango, que el rock no está muerto.
TEXTO JUAN MARÍA FERNÁNDEZ
FOTOS EVA COSCIA
En la década del ‘40, el tango vivía su apogeo. Los cabarets de Buenos Aires –el Marabú, el Tabarís y el Chanteclaire, entre otros– desbordaban de gente ansiosa por oír a alguna de las tantas agrupaciones que poblaban el mapa musical porteño. Aquélla era la época dorada de las orquestas, que se contaban de a decenas y trataban de distinguirse imprimiéndoles un estilo propio a las interpretaciones. Hoy, los grupos de tango son muchos menos, pero la Orquesta Típica Fernández Fierro siente la misma necesidad de distinguirse y de lograr un estilo nuevo.
La orquesta se formó en 2001 y está integrada por Federico Terranova, Pablo Jivotovschii y Bruno Giuntini (violines), Juan Carlos Pacini (viola), Alfredo Zuccarelli (violonchelo), el Ministro, Julio Coviello, Pablo Gignoli y Martín Sued (bandoneones), Santiago Bottiroli (piano), Yuri Venturín (contrabajo) y Walter “Chino” Laborde (voz). En realidad, la agrupación existía desde antes, pero con el nombre de Orquesta Típica Fernández Branca. En 2001, algunas desvinculaciones produjeron un cambio. “Las vueltas de la vida hacen que haya cambios de integrantes en todos los grupos”, dice Laborde, quien se sumó al grupo cuando el proyecto ya estaba iniciado (en un principio, la orquesta no tenía cantor). “Esas mismas vueltas”, sostiene, “hicieron que se acercasen al proyecto algunas personas de confianza que estaban en sintonía con los principios de la banda”. Para Venturín –él y el Ministro son los únicos miembros fundadores de la Fernández Branca que continúan en el grupo–, la alteración del nombre y el cambio de miembros formaron parte de un proceso natural de gestación. “Fue como cuando uno pasa de la primaria a la secundaria y empieza a jugar al truco, a escabiar y a fracasar con las mujeres”, bromea.
Hasta el momento, la Fernández Fierro ha editado, de manera independiente, cuatro discos. En ellos, la banda hace versiones (arregladas por Venturín) de temas de, entre otros, Aníbal Troilo, Astor Piazzolla, Enrique Santos Discépolo y Osvaldo Pugliese –a quien consideran su referente más importante–. Por supuesto, también hay lugar para las composiciones propias.
Además, la banda lanzó en 2005 el DVD Tango antipánico, que registra una de sus llamativas presentaciones en vivo. “Ésta es una de las pocas agrupaciones en el mundo que hacen cerca de cien shows por año”, asegura Laborde, quien, en 2004, interpretó a Alberto Castillo en la película Luna de Avellaneda. Sin embargo, se ocupa de aclarar que la Fernández Fierro también es original en otros aspectos. “Nosotros fuimos pioneros en abrir nuestro propio boliche, en viajar a Europa con el formato de orquesta típica (eso implica trasladar a cerca de 20 personas), en organizar el trabajo como una cooperativa (del mismo modo se manejaba la orquesta de Pugliese) y en tocar en la calle”, afirma.
¿Cómo surgió la idea de tocar en las calles de San Telmo?
LABORDE: La gente cree que empezamos tocando en la calle, pero ya habíamos dado nuestros primeros pasos cuando surgió esa idea. Habíamos tocado en otros escenarios y habíamos hecho un trabajo muy importante, que se fue enriqueciendo con la experiencia de tocar en la vía pública.
EL MINISTRO: Empezamos a tocar en la calle para ofrecerle a la gente una muestra gratis de música. En ese momento, sentíamos la necesidad de mostrarnos como una orquesta de música en general, no como una agrupación de tango. La verdad, si me dan un volante para ver a una orquesta de tango, no voy ni loco.
¿Por qué?
EL MINISTRO: Me da miedo ir a conciertos de tango. Se trata de un género que está rodeado por un halo que lo convierte en un monumento sobre una torre de marfil. Los gobiernos siempre intentaron institucionalizarlo y ponerlo de su lado. Por eso, la juventud, que prefiere no acercarse a los gobiernos, terminó alejándose del tango. Nosotros quisimos acercar nuestra música a la gente.
Leé la entrevista completa en la edición número 48 de Revista G7.
MAS INFORMACION
LA ORQUESTA IMPOSIBLE, por Palo Pandolfo, quien escribió algunas letras para temas de Yuri Venturín.
La Orquesta Típica Fernández Fierro me llegó gracias a una imagen. Vi una foto de ellos y, por el aspecto que tenían, supuse que harían algo bueno con el tango. Su música tiene mucha fuerza. Eso es notable porque, desde hacía algunas décadas, el tango estaba en una suerte de estado de coma. Sin embargo, en los ‘90 empezó a revivir y las milongas volvieron a convocar a mucha gente. La orquesta apareció en ese contexto. Siempre me jacto de tener intuición; sin embargo, nunca imaginé que podía existir una orquesta de tango que encarara las cosas como la Fernández Fierro. Cuando vi lo que hacen en vivo, me dije: “Estos pibes no pueden ser”.

