Sensatez y sentimientos
La compañía japonesa tiene un crecimiento sostenido en nuestro país desde 2001. Ahora, busca establecer una relación más cercana con los consumidores poniéndose en el lugar del usuario y fomentando acciones tendientes al cuidado del planeta.
TEXTO LAURA VILLAMAYOR
FOTOS JULIA GUTIÈRREZ PARA ESTUDIO ACH
En el mundo, Sanyo factura más de 25.000 millones de dólares por año, emplea a más de 100 mil personas en 80 fábricas y tiene más de 30 filiales de venta distribuidas por los cinco continentes. Si bien la marca llegó al país a fines de los ‘70, su consolidación se dio en 2001, cuando se insertó en el mercado con un socio local. Desde entonces, la firma mantiene un crecimiento sostenido. La estética minimalista y la tecnología de última generación se destacan en sus productos, que, localmente, han logrado posicionar a Sanyo entre las principales marcas tecnológicas.
En un primer momento, los productos de la firma estaban relacionados con el hogar, pero la compañía fue incorporando productos hasta tener una cartera que incluye televisores LCD, cámaras digitales, proyectores, monitores de LCD, aparatos de aire acondicionado, sillones masajeadores, grabadores y reproductores de DVD y reproductores de mp3 y mp4.
En nuestro país, la compañía funciona a través de Newsan, una fusión entre el grupo argentino Sansei y Sanyo de Japón que también maneja firmas como Noblex, Philco, Aiwa o Pioneer. Hiroshi Takafuji, el vicepresidente de Newsan, y Marcelo Romeo, el gerente de comunicaciones, comentan la evolución que la empresa ha tenido en el mercado local. Takafuji afirma: “Sanyo es una de las marcas más destacadas en el ámbito de la electrónica. Ha tenido una inserción fuerte y rápida en el mercado argentino gracias a que los consumidores notaron que nuestros productos son de alta calidad”. Agrega: “La filosofía de la marca tiene como premisa que sus productos conjuguen alta tecnología, proyección internacional y marketing efectivo sin dejar de lado el compromiso social”. Este último aspecto se refleja en la decisión de abrir fábricas en el país. “Creo que el hecho de tener fábricas aquí ha ayudado a conseguir una relación perfecta entre precio y calidad”, comenta el vicepresidente de Newsan.
¿Cómo se decide si importan un producto o lo fabrican en el lugar?
ROMEO: No hay una política cerrada con respecto a eso. Se toman decisiones en función de cada línea de producto de acuerdo con el contexto que ofrece cada mercado.
TAKAFUJI: Entre otras cosas, depende de la cuestión impositiva. A veces, conviene traer armados los productos de Japón; a veces, conviene ensamblar las piezas en el lugar. En las plantas de Tierra del Fuego concentramos la producción de televisores LCD, que este año rondará las 35 mil unidades; para el año próximo, estimamos alcanzar las 60 mil. De todos modos, uno debe ser cauto porque no sabe cómo pueden influir en las proyecciones ciertos factores de la economía (el incremento del barril de petróleo, por ejemplo).
¿Cuál es el perfil de los consumidores argentinos de tecnología?
TAKAFUJI: Los consumidores de Argentina tienen en cuenta no sólo el precio sino también el diseño y la imagen de la marca. Si bien Sanyo tiene presencia mundial, aquí se posicionó mejor que en otros mercados porque logró presentarse como una marca reconocida.
ROMEO: Los argentinos somos “marquistas”. La gente busca definir su lugar de pertenencia a través de las marcas que consume.
¿El diseño de los productos cambia según el mercado al que se dirijan?
TAKAFUJI: Antes, los grandes fabricantes asiáticos se concentraban en el mercado estadounidense y consideraban que el resto de los países de América eran “el patio trasero” (es decir, nichos para vender la producción que sobrase).Cuando yo empecé a trabajar en la industria, hace más de 30 años, ésa era la visión que primaba. Hoy, todos sabemos que cada región e incluso cada país tiene sus gustos y sus necesidades. Parte de mi trabajo reside en analizar los futuros lanzamientos de la empresa a partir de los intereses del público local. Trabajamos con los ingenieros de la casa matriz para que, a la hora de diseñar un producto, tengan la información necesaria para adecuarlo al gusto local. No se puede forzar un lanzamiento que no se adapta a los intereses y las expectativas del público argentino.
Leé la entrevista completa en la edición N° 44 de Revista G7.
MAS INFORMACION
DEL MISMO LADO. Por Paco Savio, director de Remolino.
La campaña ¿Qué preferís? es el resultado de un trabajo en conjunto con Sanyo. Se trata de la primera campaña de comunicación integral que la marca desarrolla. El eje es un sitio web (http://www.quepreferis.com/) que utilizamos para saber qué tipo de usuario predomina en el país. La propuesta se disparó mediante banners y se complementa con avisos en medios gráficos y en la vía pública. Esperamos que, en una segunda etapa, se puedan ver spots en televisión. Lo interesante del proceso fue que cada uno de los integrantes de Remolino (Nicolás Kladniew, Agustina Blaquier, Juan Pablo Zuloaga y Agustín Lier) aportó su visión para que la campaña alcanzara la magnitud que tiene. La tecnología va modificando constantemente la relación entre los usuarios y las marcas e incluso cambia las costumbres del público. Sanyo debía modificar su vínculo con los consumidores. Esta campaña intenta romper con un problema que tenía la empresa: todos la reconocían, pero no siempre elegían sus productos. Para revertir eso, tratamos de generar una relación más cercana y poner a Sanyo del lado del usuario.

