Todoterreno
El Estudio MOLA abrió sus puertas hace más de cuatro años y se destaca como una de las alternativas más originales en materia de diseños de arte, webs y gráfica. Trabajan con empresas de la talla de Havanna, Renault, Chevrolet y Hagenn Dazz, al igual que artistas como Florencia Peña y Mariano Otero. RevistaG7.com habló con Mariel Diaz, Inés Fraschina y Alejandro Giandinoto, Directores del estudio, para conocer más sobre su propuesta.
¿Cuál es la filosofía del estudio?
En nuestro caso pasa por entender que primero que nada somos un grupo humano y, a partir de ahí, se extiende individualmente cada profesional. Esta implícito en nosotros un contrato con valores como la responsabilidad, el respeto, no hacernos los boludos, importarnos, ver si estamos todos bien, más allá del laburo. Además, tenemos una relación de amistad desde mucho antes de estar trabajando juntos, con lo cual hay muchas cosas en común: nos divierten las mismas cosas y compartimos un código.
Sus trabajos son extremadamente logrados, con mucha atención al detalle. ¿Aproximadamente cuántas personas participan de cada proyecto?
Por lo general cada trabajo es a medida. Difícilmente existan dos trabajos iguales para hacer, con lo cual dos de nosotros trabajan en lo que queremos comunicar y eso mismo lo bajamos en bocetos gráficos. Inmediatamente después, se empieza a diseñar en computadora esa idea, de acuerdo al soporte que requiera el trabajo, ya sea web, grafica, etc. Una vez diseñado, el trabajo pasa a otro de nosotros que realiza la pre-impresión o el maquetado web. En este último caso un programador termina el desarrollo para su publicación.
¿Cómo hacen para desdoblarse en los distintos campos que trabajan? ¿Todos hacen de todo o está más sectorizada la tarea?
Particularmente en nuestro estudio, todos tenemos conocimientos generales en las distintas disciplinas que se realizan ya que todos nos iniciamos como freelance, donde tenés que hacer un poco de todo. Lo beneficioso de trabajar en equipo, por lo menos para nosotros, es que cada uno puede profundizar y desarrollarse en la tarea que más le gusta. Esa es nuestra forma de trabajar en equipo, haciendo cada uno lo que más le gusta y, desde luego, asumiendo las responsabilidades que conllevan su tarea.
A la hora de realizar proyectos, ¿hay algún tipo que priorizan más que otros o están abiertos a cualquier cosa?
Somos bastante abiertos a todo tipo de trabajo pero, por una cuestión de preservar nuestra identidad, por lo general preferimos desarrollar proyectos que tengan nuestro diseño e impronta.
¿De donde nace su estilo y cómo lo definirían?
Creo que nuestro estilo nace del arte y la tecnología. Es un poco eso: empezar a trabajar de maneras convencionales, con papel, marcadores, pinceles, recortando, pegando, dibujando y a la vez nuestra generación también fue de la mano la popularidad de los computadoras en nuestras casas. Nacimos con esto y hoy la conjunción es, estudio y capacitación mediante, nuestra profesión.
¿Qué es lo más importante para destacarse en el mercado tan competitivo como el suyo?
La calidad en las distintas etapas. Tanto en el diseño como en el desarrollo buscamos ir a fondo y no entregarle al cliente nada con lo que nosotros no estemos conformes.
A veces, como le pasa a todos en este rubro, el cliente cambia un poco las cosas o elige lo que quizás no es lo más funcional para el fin, pero en esos casos tratamos de asesorarlo y darle suficiente motivos como para que entienda de por qué para nosotros es lo mejor tal o cual propuesta. Respecto a los desarrollos, también vamos a fondo y trabajamos con normas de arquitectura validadas por las organizaciones que nuclean la actividad a nivel global, lo cual nos garantiza a nosotros y a los clientes que no van a tener inconvenientes si ven una página en cualquier computadora, con cualquier browser, en cualquier parte del mundo.
¿Qué balance hacen de estos cuatro años de vida?
El balance es realmente positivo. Si bien nos faltan aún muchísimas cosas por mejorar, también entendemos que nuestra actividad va mutando día a día, lo cual nos exige estar actualizados a diario, leyendo blogs, mirando las tendencias y capacitándonos. Sabemos que si nos mantenemos activos y disfrutando como lo hacemos hoy, nuestro crecimiento profesional no tiene barreras.
¿Qué futuro quisieran para Mola?
Verdaderamente somos optimistas. Esta actividad es lo que más nos gusta y eso se potencia por la onda que hay. Nos gusta venir al estudio, recibir a nuestros clientes y visitas. Es por eso que las reuniones las tratamos de agendar para las últimas horas de la jornada, porque sabemos que nos copamos hablando sobre los proyectos y no queremos limitarnos ni restar horas a la producción. Queremos seguir creciendo y nos vemos en ese camino, quizás en un lugar aun más grande que en el que estamos y con más compañeros para nutrirnos en equipo y así, entre todos, obtener cada vez mayor calidad y mejores resultados.
Para conocer más, visitá www.estudiomola.com

