Tradición francesa
Ubicado en el predio del museo nacional de arte decorativo, este café-restaurante gourmet propone una carta clásica, inspirada en la cocina francesa.
TEXTO VIRGINIA CURET
FOTOS JULIA GUTIÉRREZ PARA ESTUDIO ACH
Dentro del predio del Palacio Errázuriz (donde también se halla el Museo Nacional de Arte Decorativo), abrió sus puertas en 2005 Croque Madame. “Se trata de un café-restaurante gourmet, pero muy accesible”, asegura Pablo Campos, quien comanda con Mercedes Nougués las cuatro sucursales de este proyecto: la de Avenida Libertador, dos sobre Callao (una, en el CasaSur Art Hotel) y una que abrirá en la librería Eterna Cadencia.
La vedette del restaurante es –no queda duda– el Croque Madame. Campos lo define como “un sándwich crujiente elaborado con dos rebanadas de pan, queso gruyère, jamón cocido, un huevo a la plancha y un toque de sal”. La receta que no difiere mucho de la que se usó cuando este sándwich surgió, en 1910, en un café del Boulevard des Capucines.
Para abrir su local en el Palacio Errázuriz, Mercedes y Pablo recuperaron un espacio que estaba bastante deteriorado, captaron la esencia de un estilo –escondido por el maltrato de los años– y lo revivieron con fidelidad. Eligieron conservar algunos elementos de la tradición francesa. “Las mesas y las sillas”, expresa Campos, “provienen del museo; dedicamos mucho esfuerzo a lustrarlas, retapizarlas y recomponerlas”.
Al comenzar el recorrido por el restaurante, un aroma tibio se presenta como anfitrión y logra que uno cierre los ojos con placer. La luz se cuela por las ventanas y el alto techo luce dos arañas que iluminan con cierta timidez. Al fondo, una puerta semiabierta marca la salida al paraíso: el jardín resplandeciente y, en el centro, una fuente de agua que sosiega con su rumor constante.
El éxito de este restaurante tiene que ver con un enfoque en la calidad y la presentación de los platos. Los dueños decidieron que prepararían los platos con las mejores materias primas aunque eso se traduzca, de algún modo, en el precio final. Campos explica: “El público que nos visita reconoce los buenos ingredientes y distingue la calidad de los productos. Buscamos el mejor queso brie y los mejores vegetales para ofrecer platos de excelencia”. El equipo que trabaja en la cocina le da mucha importancia a la decoración de cada comida y la piensa como una pequeña obra de arte; se nota que cada plato tiene un tratamiento minucioso detrás. Martín Bouquet idea y prepara los manjares.
La carta es bastante completa. Como entrada, se ofrecen mini bruschettas para compartir (de salmón ahumado, queso brie, pavita y tomate, entre otras) y mini tartas (las hay de jamón y queso, de cebollas caramelizadas, de caprese y de pollo y champiñones). Los platos fuertes son las pizzas, el salmón en croûte con flan de echalotes y el lomo al Malbec con papas y batatas. Entre los dulces, se recomiendan el volcán de chocolate con helado de crema americana y la crème brûlée.
Es conveniente reservar porque el público del Museo Nacional de Arte Decorativo suele acercarse a Croque Madame y no resulta fácil encontrar un lugar disponible (sobre todo, si se aspira a una mesa en el jardín). En la planta alta, el restaurante cuenta con un tranquilo salón que puede alquilarse para eventos privados.
La música encaja de modo perfecto en el ambiente, que se despliega como un Versalles porteño en miniatura: paredes fucsias, marcos de roble oscuro, muebles antiguos que sobreviven gracias a la buena voluntad de quienes han querido recuperarlos. Campos señala que él y su partenaire tenían este proyecto en la cabeza desde hacía años. “Lo decisivo”, afirma, “fue dejar de postergarlo y decir, sin trastabillar: ‘hagámoslo’”.
MAS INFORMACION
- FECHA DE APERTURA: 2005.
- CHEF: Martín Bouquet.
- ESPECIALIDAD: Cocina internacional con orientación francesa.
- CANTIDAD DE CUBIERTOS: 40 en el interior, 60 en el exterior.
- HORARIO: De lunes a domingo, de 10 a 24.
- DIRECCIÓN: Libertador 1902.
- TELÉFONO: 4806-8639.

